Hacer lo que sientes

Primero tendré que saber que es lo que siento, entonces me doy cuenta que no lo sé. Me paso el día pensando y no me paro a sentirme, solo en caso de alguna emoción fuerte o molestia en el cuerpo físico; es cuando me doy cuenta de lo que siento. Pero esto que siento es en forma de dolor, de molestia de sensación corporal. Es fácil porque es lo más palpable y evidente. Entonces aprovechemos esta forma de comunicación, así podré ir conociéndome.

Me dedico unos instantes y observo, me escucho, me atiendo; uy!! no me gusta lo que siento (frustrada, amargada, apenada) y decido seguir pensando, ya que me saca de eso que me incomoda. Vuelvo a dejar llevar por el ritmo exterior, por lo que dicen y hace mi entorno; me dejo llevar que es más cómodo. No soy yo, pero es fácil. Ser una misma te obliga a salir de tu zona de confort(aquella donde no te gusta estar, pero sigues ahí, por comodidad).

Otra vez, estoy haciendo lo que pienso y no lo que siento. Es que si me pongo a sentir lo que quiero hacer, no tiene que ver nada con lo que estoy viviendo. Entonces tengo que cambiar un montón de cosas, uff!! ya estoy otra vez…pensando.

Voy a HACERLO, voy a aprender a SENTIRME. Y cómo es esto? lo comento a la gente de mi entorno habitual y me dicen: ¡estas loca! ven quédate en esta nuestra zona de confort y nos quejamos junt@s.

¿Cómo voy a hacer lo que siento?

 

Hamsa- 24 de mayo 2018

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